Get Adobe Flash player
EnglishBulgarianDutchFrenchGermanItalianJapaneseKoreanNorwegianPolishPortugueseRussianSpanishSwedishIcelandicChinese (T)

Contador de Visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy12
mod_vvisit_counterAyer19
mod_vvisit_counterEsta Semana105
mod_vvisit_counterLa Semana Pasada272
mod_vvisit_counterEste Mes31
mod_vvisit_counterEl Mes Pasado817
mod_vvisit_counterTodos los Días162024
Inicio Quiénes somos? Orígenes

Orígenes

La Génesis del Pueblo de Nizag

El cantón Alausí históricamente estuvo poblado por indígenas que pertenecían a dos señoríos: los Tiquizambis y los Lausies, quienes ocupaban la hoya del río Chanchán. Las tribus vecinas eran hacia el Norte, las confederaciones tribales de los Púruhaes; al Sur los Cañaris; al Oriente colindaban con asentamientos Amazónicos y al Oeste con tribus del Litoral.

La cuenca del río Chanchán, fue un territorio Puruha en su parte alta, es decir. Las zonas de Mollepongo. Alausí, Sibambe, Guasuntos, Pumallacta, Chunchi y Chanchán. La parte baja de la cuenca, desde el pueblo de Huigra hasta Bucay fue un asentamiento alto de los grupos Yungas. Con la conquista Inca a finales del siglo XV debió modificarse en alguna medida la organización de la producción y los niveles de autoridad. Los asentamientos prehispánicos en todo el curso del río Chanchán, incluso de otros ríos como el Guasuntos, fue ocupado por varios pueblos de indios.

La población indígena en lo que constituye la cuenca del río Chanchán, así como en toda la América Andina, antes de la llegada de los españoles estaba congregada en agrupaciones que ocupaban terrenos comunales. "Los ayllus"' eran grupos constituidos por familias que se creían descendientes de un antepasado común y real. La característica de ayllu era sobre todo ser un elemento de unión social. Lo principal era la reciprocidad y la posesión común de la tierra, explotada comunitariamente sobre todo en pastos y para la producción de los cultivos de donde se puedan alimentar. Esto nos da una historia de la formación de ayllus donde se juntaban grupos de un mismo carácter étnico, unidos entre si por lazos de descendencia, de residencia y más por sus prácticas culturales.

Estos primeros grupos sociales se basaban en un principio de dependencia, donde existían grupos dominantes y dominados. En el grupo dominante se distinguían los señores del pueblo conocidos en el área andina como Curacas y posteriormente con la llegada de los españoles se les comenzó a conocer con el término de "Caciques". La función principal del Curaca, era la de ser el representante de su comunidad y el guardián de sus normas sociales. Con la llegada de los incas, el Curaca fue responsable de hacer cumplir las obligaciones de la comunidad para con el Estado, en especial en la organización del trabajo a su servicio. Gran parte de este conjunto cíe funciones fue mantenida    por la administración colonial española, aún después de la muerte de Atahualpa.

Con la finalidad de mantener contentos a los Curaca y Caciques, los españoles les permitieron que sigan manteniendo sus privilegios; incluso se aprovecharon de muchos de los bienes de la comunidad, a la exoneración de muchos tributos y hasta del servicio de la mita. A cambio de esta ventajosa posición, los caciques tenían la obligación de recaudar obligatoriamente los tributos de los indios así como de establecer los turnos en el trabajo forzado de la mita. Estos hechos convirtieron a estos Curacas y Caciques en fieles servidores y aliados de los colonizadores europeos.

En lo que concierne concretamente a la comunidad de Nizag, existen muchas versiones con relación a su presencia en esta región. Casi todos los estudios realizados concuerdan en que se trata de Mitimaes, es decir colonias de indios que enviaban los incas a las regiones recién conquistadas. Una buena parte de estos investigadores creen que lo hacían como una sanción impuesta a los pueblos que se sublevaban en contra de la autoridad imperial Inca. Otros en cambio, creen lo contrario, es decir, que se seleccionaba a estos grupos por su lealtad y por haber sido fieles al gobierno Inca.

En otras palabras se constituía en un verdadero honor ser un Mitimae, puesto que permitía la consolidación de los territorios conquistados y a la vez ir enseñando las costumbres cíe los conquistadores.

Ahora la pregunta que no hacemos. ¿Por qué se escogió este territorio, cerca al cerro Cóndor Puñuna para ubicarlos? Tenemos que recordar que la conquista de Huayna Cápac, por los territorios de los pomallactas, achupallas y lausies no fue fácil, debió luchar por largo tiempo para poder dominarlos. Una vez que logró su objetivo, fúe preciso mantener una estrecha vigilancia sobre estos pueblos conquistados. Fue el momento oportuno- se supone- para trasladar a estos Mitimaes y ubicarlos en esta zona donde podía ejercitar cierto control a todos estos pueblos e informar oportunamente a sus jefes incas sobre cualquier intento de sublevación.

Se ha discutido también sobre su origen, es decir, desde donde llegaron los nigseños. Unos afirman que vinieron desde el altiplano boliviano. Otros en cambio creen que vinieron trasladados desde el Oriente, más concretamente de la tribu de los Shuaras.

Esta última hipótesis resulta ser más acertada, por cuanto la ruta de conexión con estas tribus orientales a través de los páramos de Zula, siguiendo el curso del río del mismo nombre, se constituye en una ruta natural hasta donde en la actualidad se encuentra la comunidad de Nizag.

A esto debemos añadir el enorme parecido físico entre las tribus de los Shuaras, con la fisonomía de los nigseños. Si agregamos la presencia de algunos toponimios como en el caso de los Amboya, lamentablemente hoy desaparecidos, confirmarían que los nigseños provienen de tribus orientales amazónicos.

Lo cierto es que su presencia en nuestra cuenca data desde alrededor de la segunda mitad del siglo XV. No se podría determinar con precisión el año de su traslado.

Jurisdiccionalmente siempre perteneció a la cabecera cantonal de Alausí. Ocupa un fértil valle por cuyo pie pasa el río Guasuntos que permite tener un sistema de riego que hace de sus tierras no solo gozar de un clima primaveral, sino sobre todo, proveer una gran variedad de cultivos propios del clima templado y subtropical. Tradicionales guardianes de sus costumbres hasta no hace muchos años jamás permitieron la intromisión de personas ajenas que haciendo de este lugar, un centro indígena aislado y desconfiado de la civilización mestiza. Guardaban celosamente sus tradiciones y rara vez permiten la unión matrimonial con habitantes de otras comunidades.

Muchos afirman que esta actitud de desconfianza con las personas extrañas se relaciona con la consigna que tienen de vigilar el cadáver de Atabalipa, nombre que significa Atahualpa, que según su creencia está sepultado en el cerro Cóndor Puñuna. muy cercano a esta comarca y que es vigilado siempre por indígenas que se turnan las veinticuatro horas al día.

Muchos cronistas han tratado de dar una explicación acerca de este asentamiento. Esta registrado con los nombres de Jnizag o Nissa. fin 1634 Sebastian Lazo, era cacique de esta parcialidad. En 1731 nombraron como cacique a Pedro Aguilera que también fue cacique de Alausí. Los cronistas nada dicen del verdadero lugar donde fue sepultado el cadáver de Atahualpa. Los primeros libros de cabildos de la ciudad de Quito, hablan de los tormentos que los ambiciosos españoles sometieron a los principales caciques prisioneros, entre ellos a Rumiñahui, sin obtener respuesta alguna. Alguien escribió que el tesoro de Atahualpa debía estar en las cercanías de los LLanganates. Otros aseguran que la fabulosa riqueza se encuentra en Quinara (Provincia de Loja). En ambas regiones, las búsquedas han sido negativas. Lo que se dice con respecto a la comunidad de Nizag, no ha sido totalmente confirmado. Lo que siempre se preguntan las personas el por qué de la vigilancia que hacen los comuneros de este cerro. ¿Cuál misma es la verdad?

Por muchísimos años se mantuvieron aislados, reacios a relacionarse con comunidades vecinas, peor con mestizos. Las leyes sobre las cuales giraba su forma de vivir eran únicas y aceptadas unánimente. Elegían una autoridad, revestida de todos los poderes, el Gobernador, encargado de hacer cumplir las leyes así como relacionarse con las autoridades cantonales, provinciales y nacionales.

En el Instituto de Investigación Histórica de Alausí. Se encuentra algunos documentos, pocos desde luego, que hablan de su importancia y más de su exigencia porque le sean respetados sus derechos.